Recorrer 72Km de la ruta de peregrinación de la Virgen de El Cisne desarrollada tradicionalmente el 17, 18 y 20 de agosto representa la masiva concurrencia de feligreses que dejan desechos plásticos y orgánicos a lo largo del trayecto.
Esta acción atenta contra el ambiente y preocupa a organizaciones que desde el 2022 buscan mecanismos para reducir los impactos ambientales que causa dejar basura en todo este espacio.
De acuerdo al informe oficial de los organizadores de la masiva recolección de basura y la instalación de contenedores existe serios impactos ambientales.
José Antonio Ponce, en representación de una entidad financiera aportante explica la parte estratégica de la campaña ejecutada bajo el slogan “vive sostenible para que mañana sea mejor”.
La meta es reducir la contaminación. En el 2022 la campaña entró en vigencia con el tramo Loja Catamayo y lograron recuperar 186 Kg de desechos. Para el 2023 en la misma ruta recogieron 270Kg de basura.
Para el 2024 obtuvieron más desechos porque cubrieron los tres tramos desde la parroquia El Cisne hasta el cantón Loja de idea y ida y vuelta es decir en agosto cuando la imagen arriba a Loja y el retorno hacia su santuario programado el 1 de noviembre, en ese trayecto recopilaron 1.100 Kg de basura.
Para este 2025 aspiran recopilar 1.500Kg de basura. Para cumplir ese propósito entablan una intensa campaña de concienciación del manejo de desechos a través de las redes sociales, el acercamiento con los sacerdotes, señalización en la vía pública para que los feligreses conozcan los tramos en los que se encuentran los contenedores, colocación de letreros, auxilio médico, entre otros.
La empresa privada invirtió en esta campaña en la adquisición de cinco nuevos contendores, de esta forma se suman 20 contenedores que estarán disponibles durante toda la peregrinación. Serán distribuidos seis contenedores tipo tetrapac permitiendo receptar basura orgánica y basura inorgánica a la vez porque tiene dos compartimentos y los contenedores tipo botella se los ubicará por etapas en el día 17 de agosto que corresponde al primer tramo desde El Cisne hasta San Pedro, luego los desocuparán para moverlos a la ruta siguiente.
Cada contenedor trae un mensaje de concienciación que señala “yo decido no generar basura”. De esta manera intentan cambiar la perspectiva de los peregrinos para disminuir los desechos y utilizar alternativas para eliminar la contaminación.
El uso del toma-todo se convierte en una alternativa puesto que habrá puntos de distribución de agua a través de bidones.
El apoyo a los peregrinos es integral. Destinarán puntos de auxilio médico la empresa privada brindó apoyo a más de 300 peregrinos en el 2024.
Luego de concluido el acto de peregrinación, los contenedores se destinan a otras instituciones y espacios públicos como por ejemplo los parques, Feria de Loja, gobiernos parroquiales, instituciones educativas y en lugares donde se cumplen espectáculos públicos.
El sacerdote Fausto Pucha, dijo que apoyan la campaña de protección ambiental en los días de la peregrinación, aseguró que colocarán afiches informativos en la parte exterior a los templos y durante la homilía abordarán la temática de la protección ambiental porque es parte de la evangelización.
Rosenia Ochoa, de la fundación Ecolíderes, explicó que son ríos de desechos expuestos durante la peregrinación.
Los residuos plásticos de un solo uso son compuestos principalmente por petróleo, al dejarlos esparcidos en el entorno natural y la descomposición de estos productos emanan sustancias tóxicas, además generan micro-plásticos que consumen los animales y el círculo de contaminación terminan afectándonos.
Además, arrojar los plásticos provocan los incendios forestales golpeando a los ecosistemas. Ochoa, advierte “ya no hay relleno sanitario que soporte tantísima carga de basura”, con este mensaje exhorta a la ciudadanía para que actúe en defensa del entorno en el cual habita.














