Este domingo 16 de noviembre iremos a las urnas con la amplia potestad para responder las cuatro preguntas del referéndum y la consulta.
Segúramente el poder empezará a medirse desde la orilla de la aprobación o el rechazo.
Del pronunciamiento de los ecuatorianos surgirá el nivel de quien tiene más poder y las decisiones de arriba hacia abajo se harán con el termómetro impuesto desde las urnas.
Más la raya en la papeleta será capaz de ejecutar el rumbo de la política con los matices de los colores de la nueva gobernanza pero jamás podrá aportar con la solución a los problemas del país.
Luego del día de las elecciones sin importar la respuesta estaremos con el mismo aire de inseguridad porque los problemas del desempleo, el crimen organizado, la carencia de los servicios de salud y la falta de acceso a la educación serán empaquetados en la envoltura de nuevas promesas.
En definitiva, Ecuador bajo la investidura de la democracia va a las elecciones como un elmento más del campo de batalla donde la sangre corre, el cambate se impone y la inseguridad se apodera de las raíces profundas de un país azotado por el tinte de la desilusión impuesto por la política improvisada.
En conclusión, loa temas que dan forma al referéndum y consulta popular generan amplios espacios de discusión y el destino del pronunciamiento ciudadano está expuesto en las urnas.
El país vuelve a debatir sobre una posible convocatoria a una Asamblea Constituyente y la intromisión de bases militares extranjeras.
El asunto para ser tratado en profundidad es preciso caminar al año 1999 cuando el Consgreso Nacional de ese entonces y el gobierno de jaml Mahuad tramitaron la autorización a Estados Unidos el uso de la base aérea de Manta.
El objetivo era acabar con el tráfico de drogas con la intervención de vigilancia y control marítimo desde las costas de Ecuador.
La presencia de Estado Unidos se mantuvo hasta el 2009 cuando la Constitución de Montecristi prohibió el establecimiento de las bases extranjeras con propósito militar en territorio nacional.
Desde entonces Ecuador no ha tenido bases de otros países.
Sin embargo, en el 2020 durante el gobierno de Lenin Moreno no se reactivaron acuerdos de cooperación en inteligencia y seguridad con Estados Unidos.
Los presidentes Guillermo Lasso y Daniel Noboa suscribieron acuerdos de apoyo militar y estratégico con Brasil, Francia, Reino Unido, Israel, entre otros.
Ahora el Presidente Daniel Noboa, propone retomar las bases militares.
Ecuador se encuentra ante una jornada decisiva: la consulta popular y referéndum 2025. Se trata de un acontecimiento histórico porque la redacción de una nueva Consttución marca la expectativa bajo la eterna declaratoria de refundar la república.
Bases extranjeras, número de legisladores, el fondo partidario y la soberanía del Estado.
Con esta convocatoira Ecuador se convierte en el país de la región que más consultas populares ha tenido en los últimos 25 años.
El presidente Daniel Noboa mediante decreto 148 convocó a una Asamblea Constituyente expuso varios argumentos con los cuales intenta justificar que Ecuador debe tener una nueva Constitución.
Entre otros aspectos sostiene que haber pasado de tres poderes a cinco poderes del Estado entre ellos el Consejo de Participación Ciudadana y Conntrol Social ha generado una serie de acontecimientos que contribuyen a la inseguridad y el caos.














