El sur del Ecuador es conocido como el “Valle de la Longevidad”, por la notable cantidad de personas que superan los 100 años de edad con un estado de salud excepcional y sus facultades cognitivas intactas. Ese es el caso de doña Amada Esterfilia Camacho Rivas, de 102 años, quien recibió en su hogar una brigada móvil de cedulación para renovar su documento de identidad por caducidad.
La atención se realizó el pasado 3 de junio del 2025, en el barrio Daniel Álvarez, en la ciudad de Loja, como parte del compromiso del Registro Civil de acercar sus servicios a la población, con dignidad, respeto y calidez.
Su hija Wilma Herrera Camacho, quien solicitó la brigada móvil para su madre, manifestó: “Me parece una acción muy bonita el venir hasta nuestro domicilio para que la cedulen a nuestra mamita, gracias por entregarnos la cédula”.
Nacida el 25 de febrero de 1923 en la parroquia Lapanuma, del cantón Gonzanamá, doña Amada ha sido testigo de innumerables acontecimientos y transformaciones en la historia del Ecuador.
Junto a su esposo, Manuel Herrera Chamba (†), formó una familia de 12 hijos, de los cuales tres fallecieron a temprana edad, quedando nueve como pilar de fortaleza y unión familiar. Hoy, a sus 102 años, ella es el corazón de un amplio árbol genealógico que se extiende a lo largo de varias generaciones: 44 nietos, 46 bisnietos y 6 tataranietos, quienes son reflejo de su legado de amor, resiliencia y sabiduría.















