En Ecuador hay 228 movimientos y partidos políticos habilitados. De ese total 14 son tiendas políticas nacionales. Sin embargo en 29 meses ninguna ha logrado consolidarse como fuerza de oposición al gobierno del presidente Daniel Noboa.
La Revolución Ciudadana movilizó un 35% del electorado, a pesar de ese alcance le resulta difícil hacer contrapeso al gobierno porque sus energías están destinadas a enfrentar múltiples procesos judiciales que afectan su poder e influencia en la palestra política.
El partido Social Cristiano tampoco a podido enfrentar al actual gobierno desde la orilla de la oposición. La falta de nuevo liderazgo añadido a los procesos judiciales que pesan en su contra frenan cualquier posibilidad de iniciar una contundente batalla.
Además los sospechosos pactos con el correísmo opacaron su imagen. Pachakutik también a sufrido un terrible desgaste, a pesar de señalar su identidad con los pueblos y las comunidades.
Los tres paros de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, CONAIE tampoco lograron conquistar la credibilidad ciudadana, a este complejo escenario se suman los conflictos internos que ha sufrido esta organización.
El movimiento Contruye ha sido el más crítico del presidente Noboa, incluso tuvo un significativo apoyo en las elecciones del 2023, a pesar de cierto resultado positivo la oposición resulta insuficiente por la ausencia de liderazgo.
Otros partidos como Izquierda Democrático, Creo, Unidad Popular, Sociedad Patriótica, Avanza y Reto se han convertido en organizaciones carentes de interés para la ciudadanía.
La sombra de extinción los persigue, si en las elecciones del 29 de noviembre continúan arrastrando escaso apoyo de sus electores podrían desaparecer de los registros, así lo advierte las nuevas reformas al Código de la Democracia.
Los partidos y movimientos políticos pisan en falso. La carencia de credibilidad, la improvisación y la falta de figuras representativas amenaza con la tumba abierta de aquellos que no tienen representatividad.
El gobierno de Daniel Noboa genera descontento por el desgaste y en el sector de los opositores también surge un evidente deterioro.
En Ecuador tenemos partidos, movimientos y una supuesta participación. Sin embargo el verdadero ejercicio de la democracia presenta pocas opciones al electorado.















