La provincia de Zamora Chinchipe está de duelo colectivo. El aluvión del sábado 4 de julio de 2026 dejó a su paso personas desaparecidas, otras heridas y otras lamentablemente fallecidas.
La desesperación mezclada con la impotencia dejan la huella del dolor que seguramente tardará mucho tiempo en cicatrizarce.
Las escenas de la desesperación están presentes a cada instante porque se une a la incertidumbre de aquellos que fueron arrastrados por el furioso caudal y actualmente solo dejan la horrible sensación de impotencia porque cuando la naturaleza reacciona la mano del hombre resulta insuficiente para contener la compleja situación que actualmente golpea a la población.
En esta indescriptible realidad de dolor, muchos juegan con el sentir colectivo. La desinformación, los criterios antitécnicos y el afán del protagonismo político son componentes que agravan los problemas que vive la parroquia Guadalupe.
El presidente Daniel Noboa y sus ministros comprometen ayuda.
Sin embargo hay sectores que convocan para la captación de auxilio para llegar con insumos a los afectados.
A pesar de los requerimientos de ayuda, nadie conoce los mecanismos logísticos de entrega y en la turbulencia se corren el riesgo de quienes pretendan sacar provecho refugiándose en los ataques del revuelto río.
En esta ocasión hay que acoger los compromisos de aporte gubernamental y exigir el fiel cumplimiento. Además, el régimen tendría que exigir el contingente del sector privado para que ofrezca su apoyo con la ejecución de trabajos orientados a la remediación.
La crisis de Zamora demanda del trabajo conjunto apartados de cualquier interés político.
La memoria de las víctimas mortales, la incertidumbre que trae la desaparición y las heridas de aquellos que sobrevivieron dejan la gran lección de trabajar en unidad por el cuidado ambiental, la planificación y la ejecución de proyectos solidarios para disminuir al máximo los desastres que hoy atormentan a Zamora pero dejan crudas señales para el Ecuador entero que puede ser sorprendido por la furia de las aguas.














