Los ciudadanos de Ecuador y Perú se concentraron desde el viernes 3 de julio en el puente Internacional de Macará para exigir la apertura de la frontera.
Activistas sociales, comerciantes, estudiantes y ciudadanía se concentraron para expresar su rechazo a la decisión gubernamental de ejecutar el cierre de la frontera, hecho que se produjo desde el 24 de diciembre de 2025. Sin embargo, la comunidad muestra su inconformidad porque actualmente está cerrado el paso peatonal.
Los habitantes sostienen que la decisión del régimen hace que un promedio de 24 pasos fronterizos no autorizados sean habilitados y el perjuicio es para la colectividad que está impedida de trabajar.
Pedro Quito, comerciante señala que las pérdidas son considerables y los propietarios de los negocios se vieron obligados a despedir empleados por la drástica reducción de las ventas. Si antes vendían mensualmente cinco mil dólares con el cierre de fronteras apenas llegan a mil dólares, entonces las medidas adoptadas es despedir a empleados para lograr sostener el negocio.
El activista José Mora, Insiste que hay desbalance económico. Se estima que durante el primer semestre de la medida hay una pérdida registrada entre 8 a 10 millones de dólares, es decir una pérdida mensual de un millón y medio de dólares.
A Macará se lo considera como un cantón comercial y turístico que actualmente con las medidas de cierre vulneran el derecho al trabajo.
Jorge Luis Carrión, activista sostiene que los estudiantes no pueden ingresar para estudiar ni la colectividad tampoco puede acceder a la salud. Carrión, cree que hay una conmoción social por el cierre de fronteras. Los habitantes piden fuentes de trabajo y la habilitación del Centro Binacional de Atención Fronteriza, CEBAF.
Los jóvenes demandan de las autoridades que abran el paso fronterizo para poder ir a estudiar.
Como respuesta el gobernador de Loja, Juan Álvarez, anunció que ejecutan medidas de seguridad para reforzar el control en los puentes internacionales entre Ecuador y Perú.
Según señala el régimen intensificará los operativos de la zona fronteriza y garantizará un paso controlado con especial atención a estudiantes y personas en situación de vulnerabilidad.
La decisión gubernamental incomoda a los habitantes del cantón Macará, advierten que las manifestaciones para rechazar el cierre de fronteras continúan este lunes 6 de julio con la convocatoria a la concentración para insistir en la apertura total de la frontera.















