El escritor lojano Carlos Alfonso Carrión Figueroa fue distinguido este martes 4 de agosto con el Premio Nacional Eugenio Espejo 2026, el máximo reconocimiento que otorga el Estado ecuatoriano a las personas cuya trayectoria y aportes extraordinarios han enriquecido la cultura, las artes y las ciencias del país.
En la XXXII edición del galardón, Carrión fue reconocido en la categoría Literatura, consolidando una trayectoria de más de cinco décadas dedicada a la creación literaria, la investigación, la docencia y la promoción de las letras ecuatorianas. Su obra lo ha convertido en una de las voces más representativas de la literatura contemporánea del Ecuador.
Nacido en la parroquia Malacatos, provincia de Loja, el 25 de enero de 1944, Carlos Carrión ha construido una sólida carrera intelectual marcada por la excelencia académica y el compromiso con la cultura. Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional de Loja y doctor en Letras por la Universidad Complutense de Madrid.
Su trayectoria literaria comenzó en 1969 con la publicación del libro de relatos Porque me da la gana. Desde entonces ha desarrollado una vasta producción narrativa, ensayística y cuentística, caracterizada por una profunda sensibilidad humana, una fina ironía, el humor, la crítica social y una constante reflexión sobre la condición humana y la realidad del sur del Ecuador.
Paralelamente a su labor como escritor, dedicó 38 años a la docencia en la Universidad Nacional de Loja, donde formó a generaciones de estudiantes en Literatura Hispanoamericana, Teoría Literaria y Crítica, dejando un legado invaluable para la educación superior ecuatoriana.
Entre sus obras más destacadas figuran Una niña adorada —ganadora de la II Bienal de Novela Ecuatoriana—, El deseo que lleva tu nombre, ¿Quién me ayuda a matar a mi mujer?, La Utopía de Madrid, La Mantis Religiosa y La mujer que despiojaba a monseñor, su más reciente novela, presentada en Quito el 27 de mayo de 2026.
La calidad de su producción literaria ha sido reconocida por destacadas figuras de las letras hispanoamericanas, entre ellas Benjamín Carrión. Asimismo, ha recibido importantes galardones nacionales e internacionales, entre ellos los premios José de la Cuadra, Joaquín Gallegos Lara, Pablo Palacio y Virgen del Carmen de Zaragoza, además de reconocimientos en Ecuador y España. En 2005 fue finalista del Premio Herralde de Novela.
Desde julio de 2024 integra la Academia Ecuatoriana de la Lengua como miembro correspondiente, distinción reservada para intelectuales de sobresaliente trayectoria y significativa contribución al idioma español.
La candidatura de Carlos Carrión al Premio Nacional Eugenio Espejo 2026 contó con el respaldo de la Editorial Saeta Profunda, dirigida por el intelectual Stalin Bladimir Paciche Acaro; la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL); el Municipio de Loja; la Casa de la Cultura Ecuatoriana, así como de instituciones educativas, organizaciones culturales y diversos actores de la sociedad civil que reconocieron en el escritor lojano una figura esencial de las letras nacionales.
Un capítulo fundamental en la consolidación y proyección de la obra de Carlos Carrión ha sido el trabajo desarrollado junto a la Editorial Saeta Profunda, reconocida casa editorial ecuatoriana que ha acompañado la publicación y difusión de gran parte de su producción literaria y que, además, ejerce su representación literaria en diversos proyectos culturales. Bajo la dirección del intelectual Stalin Bladimir Paciche Acaro, Saeta Profunda se ha convertido en un espacio clave para la preservación, promoción e internacionalización del legado literario del autor, contribuyendo a que su obra alcance lectores en Ecuador, Latinoamérica y otros escenarios internacionales. Gracias al permanente compromiso de esta casa editorial con la cultura y las letras, la producción intelectual de Carlos Carrión continúa consolidándose como uno de los patrimonios literarios más importantes de la literatura ecuatoriana contemporánea.
La concesión del Premio Nacional Eugenio Espejo constituye el reconocimiento más alto a una vida dedicada a la creación literaria, la formación académica y la difusión de la cultura ecuatoriana. Su obra representa un patrimonio intelectual de incalculable valor para el país y un legado que trascenderá hacia las futuras generaciones.
Con este reconocimiento, Carlos Carrión Figueroa reafirma su lugar entre los grandes referentes de la literatura ecuatoriana y proyecta, desde Loja, el talento y la riqueza cultural del Ecuador hacia el mundo.














