El informe a la nación emitido por el presidente Daniel Noboa, el domingo 24 de mayo, despertó muchos frentes de análisis.
Se trató de un inusual discurso de ataque. El ejecutivo de principio a fin se refirió a sus opositores y realizó un contraste con las supuestas intenciones que le acompañan para cambiar al país.
Sin embargo entre uno de los pronunciamientos que considero llamó la atención es la adquisición de medicina.
La dotación de medicamentos a favor de la población podría solucionar muchos de los problemas de desabastecimiento que puedan presentarse.
Para enfrentar la crisis del sistema de salud pública el primer mandatario anunció la compra de medicinas a la India mediante una negociación directa “de gobierno a gobierno” y aunque no se conoce hasta la actualidad detalles del acuerdo, ni los montos de inversión al menos sabemos que un primer lote llegaría en tres semanas.
El referente que se conoce es que la industria farmacéutica de la India es una de las más grandes del mundo y suministra el 20% de todos los medicamentos genéricos globales y hasta el 60% de vacunas con más de tres mil empresas a precios conocidos como “razonables” o accesibles.
Según el gobierno la medicina tendrá la aprobación estadounidense.
Ahora el desafío del régimen será garantizar la efectividad de las medicinas que lleguen a Ecuador.
La falta de control interno podría vulnerar la salud de los ecuatorianos.












