El estancamiento endosado a Loja por parte de las malas administraciones municipales, tiene su génesis: en el autoritarismo disfrazado de orden; en la inercia simulada en el dejar hacer dejar pasar; y, en la verborrea enmarcada en un populismo fanfarrón. Estos errores deben quedar en el pasado, y la mejor manera de lograrlo, es armando un gran equipo que consolide una propuesta debidamente sustentada, ejecutable y real, que en el camino se vaya construyendo para el bienestar de toda la sociedad lojana.
Esa propuesta no es desde el escritorio, se la construye caminando y hablando con la gente; palpando las necesidades prioritarias de los diversos barrios; analizando las prioridades con los ciudadanos de cada lugar. Ya hemos cometido suficientes errores creyendo que falsos mesías, nos digan lo que necesitamos; también hemos pecado de ingenuos, al creer que el sí a todo nos cambiará la vida. Tenemos que entender que, los errores del pasado se quedan en el pasado, ya nada nuevo tienen para ofrecernos.
Las bases para el desarrollo real de nuestro cantón Loja, se tienen que afianzar en un diálogo conjunto entre: los sectores profesionales académicos y colegiados; los sectores productivos, inversionistas y trabajadores; los sectores públicos, con la participación de todos los niveles de gobierno seccionales; los sectores sociales, sindicatos, asociaciones, sociedad civil; y, el sector administrativo, dignatarios, legislativos seccionales y servidores públicos en general.
Si los errores del pasado nos han dejado una ciudad y cantón con vías destrozadas, barrios destruidos sin alcantarillado, hogares sin agua, es momento de repensar Loja, de replanificarla, de trazar las líneas básicas para su desarrollo, no puede seguir estancada. Es hora de discutir lo esencial, de cruzar ideas, de involucrar a todos los sectores y fijar un plan de desarrollo, que no sólo considere el urbanismo, sino el modelo económico que tenemos que crear, que modelo turístico podemos vender, cómo vamos a afianzar la Loja Cultural, Turística, Musical, Académica y Productiva que estamos obligados a potenciar.















