En la ciudad de Loja, a fines de 1938, en el Convento de Santo Domingo, se reunieron los obreros católicos por invitación del Fr. Jordán del Rosario Peñaherrera, Prior de la Comunidad para dialogar sobre la necesidad de vivir asociado. Tuvieron algunas reuniones, en una de ellas resolvieron organizarse todos los obreros católicos y que esa sociedad lleve el nombre de “Acción Obrera”. El 12 de febrero de 1939 se inscriben pagando como derecho cinco suceres. Lo hacen 23 obreros. El 30 de abril de 1939 forman la directiva provisional.
Su primer proyecto es lograr la personería jurídica de la sociedad, para conseguirlo elaboran el proyecto del Estatuto que luego fue aprobado en las sesiones del 14, 21 y 28 de mayo de 1939. Logrando conformar legalmente la organización “Sociedad de Obreros Vicentinos” mediante Resolución Ministerial 175 el I de abril de 1940.















