El cielo y la tierra están cubiertos por el terror y la violencia. Personas ajenas a conflictos externos pueden en cualquier momento ser las víctimas mortales de la guerra frontal para quienes odian la paz y se aferran a cubrir de gris los espacios transparentes que nos ofrece el entorno.
Resultó desconcertante conocer que el capitán indio Smith Machchar, piloto del vuelo Flydubai que viajaba de Dubái a Tel Aviv, fue apuñalado por su copiloto en un presunto ataque terrorista el 30 de septiembre.
Era comprensible el nerviosismo de los pasajeros, un incidente estuvo a punto de constarles la vida porque se registró el intento de estallar la aeronave tras descender de forma brusca.
La existencia de más de un centenar de pasajeros pudo haberse extinguido y el mundo simplemente se conmovería por unos instantes pero al final ante lo irremediable viene la resignación y para algunos la niebla del olvido se instalaría en la peor de las muertes, porque los hechos de terror, violencia y escasa solidaridad parecen formar montañas de nuevos sucesos que terminan adormeciendo el alma humana.
Pese a estar herido el capitán Smit logró abrir la puerta de la cabina para permitir el ingreso de la tripulación y pasajeros que finalmente lograron neutralizar al agresor.
El acto violento se frustró, los pasajeros resultaron ilesos, finalmente el avión desvió su ruta y aterrizó de forma segura en Arabia Saudita.
La escena de angustia terminó. Líderes como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu y el primer ministro de India Narendra Modi elogiaron a Smit Machchhar por salvar la vida de 174 personas a bordo.
El conflictivo acontecimiento es materia de investigación. Se levantan las alertas porque en el firmamento y en tierra la violencia se desparrama de forma incontenible.
Los ataques pueden presentarse en todas los rincones. Es preciso reflexionar respecto a promover acciones contundentes por la paz.El asunto debe atravesar las palabras. Es necesario impulsar iniciativas que procuren la paz, seguridad y promuevan el desarrollo equitativo de las naciones.
El mundo actualmente derrama sangre y los vientos de la paz parecen estar cada vez mas distantes.
La injusticia, la pobreza y la guerra hoy pasan la más costosa de las facturas aquella que la pagan todos aunque algunos aun no lo sientan.















