En la noche que me envuelve, negra como un pozo insondable.
Gritos segregados de cada ocaso
sobre estas manos
colmadas de pliegues
relieves tercamente pronunciados
delinean los mapas guías de las batallas que me habitaron
aún antes de emanciparme
de aquel vientre puro y castigado que reposa hoy entre un lejano sueño
algún día
volveré a gestarme allí pero hoy es la noche quien visita mis mejillas
me he armado de una citara y he sepultado una lágrima
es ella
la noche
a quien cantaré
a quien
sobreviviré.














