El 16 de abril se cumplió una década del terremoto en Pedernales, autoridades de esa localidad revelan la existencia de obras inconclusas , necesidades emergentes y gestiones pendientes para recuperar la infraestructura básica.
Abril de 2016 es una mancha trazada por el terror, la indefensión y la espera por ayuda, aquella que fue expuesta en un discurso pero con escasos resultados en la práctica.
Según los representantes de Pedernales el cantón fue diagnosticado para recibir ayuda en la ejecución de proyectos de reconstrucción, sin embargo estos se paralizaron tras cambios de gobierno desde el 2017.
Las estructuras temporales están destruidas o colapsadas sin el mantenimiento adecuado.
Las unidades educativas quedaron destruidas y no han sido reemplazadas con la estructura definitiva.
El tiempo ha pasado, más las heridas de la destrucción a un se sienten en el aire donde un día la tierra tembló, los sueñoes se derrumbaron y la ausencia de los seres queridos dejan un espacio difícil de ocupar.














