En Ecuador sigue sin solucionar algunos problemas relacionados con la seguridad, el ejercicio de gobernar un pueblo y el manejo de un partido político.
Los partidos y movimientos políticos se muestran incapaces de garantizar la disciplina mínima para un esfuerzo de desarrollo sostenible.
Los partidos políticos tienen un papel importante que jugar y si no lo aplican corren el riesgo de seguir debilitándose y finalmente desaparecer.
Se reconoce que sin un manejo serio de la economía se paga un precio alto. Pero ese manejo tiene que ir acompañado de un sacrificio que la gente crea que es compartido.
No es posible hablar de austeridad cuando existen concentraciones del ingreso cada vez mayores, con una corrupción que afecta la fe institucional.
Ajuste económico más corrupción y concentración del ingreso da una mezcla explosiva. El resultado es la pérdida de la fe en los partidos políticos.
La democracia como sistema político opera cuando hay un equilibrio de poder, toda concentración de poder tiende a generar excesos. Es preciso entonces hacer un mayor esfuerzo en la educación.
Las instituciones democráticas y económicas no están actuando con la fuerza requerida para poner al país en movimiento.
El Presidente de Ecuador, Daniel Noboa, tiene el control en la Asamblea Nacional, la presentación del proyecto de Ley económico urgente denominada “Ley Orgánica para Desarticular la Economía Criminal Vinculada al Conflicto Armado Interno”, busca combatir las redes de grupos armados organizados y establecer medidas financieras tributarias para neutralizar sus finanzas.
La reacción ante la iniciativa tiene aire de aceptación implícita en el pleno legislativo. Este es el reflejo de un poder absoluto que se enfrenta ante el reto de propiciar la seguridad y crear condiciones encaminadas al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, caso contrario los anuncios del jefe de Estado quedarán vacíos, es decir carente de sustento para resolver los graves problemas de inseguridad y de afectación en los aspectos ambientales, educativos, económicos, sociales, entre otros.















