Recorrer las vías de la provincia de Loja es encontrarse con una estructura deprimente por el limitado mantenimiento de las carreteras, a pesar de esa condición, la semana anterior un conductor decidió desafiar la débil estructura vial para perseguir un venado con la intención de atropellarlo, es decir causar el máximo de daño posible.
El hecho se produjo en la ruta El Empalme-Macará.
La invasión de carril, la velocidad y la manipulación inusual en el ejercicio de la conducción reflejaban la mala fe.
El animal trataba de librarse del infortunio y el conductor de la muerte estaba dispuesto a cumplir con su maléfico objetivo.
Las autoridades advierten sanciones. El Código Orgánico Integral Penal impone de uno a tres años de cárcel a quien tenga, trafique, transporte o maltrate fauna silvestre. Sin embargo, hasta la actualidad no hay sentencias específicas en la provincia de Loja por Fiscalía desde el 2023 al 2026.
Los únicos fallos penales que se han hecho públicos en todo el país son:
Sanciones por tres años de cárcel por comercializar espacios silvestres, sanciones por tener una mona araña encadenada en Morona Santiago.
En Loja, la mayoría de casos de fauna silvestre terminan en proceso administrativo del MAATE, no es sentencia penal. Esto significa decomiso de animal, más multa pero no cárcel.
En Loja es frecuente la recuperación de loros, tortugas y aves que estaban como mascotas. Se reubican en centros de rescate o se devuelven a su hábitat.
En cantones como Espíndola, Calvas y Saraguro hay reportes por tenencia de fauna silvestre, sobre todo loros y pericos pero casi nunca llegan al ámbito penal.
Lo que hay en Espíndola son nueve defensores del agua sentenciados a prisión por oponerse a la minería. Es decir se sanciona más al que defiende a la naturaleza que al que trafica.
Lamentablemente los delitos ambientales, los ataques contra la fauna urbana, el tráfico, entre otros es normalizado por las comunidades e incluso consideran que animales como loros, monos, tortugas y otros pueden ser mascotas.
Además, la Fiscalía prioriza casos grandes com el tráfico a gran escala.
Para el encarcelamiento hay que demandar comercialización, especies en peligro o muerte animal. Solo tenerlo lleva a multa y nada más.
En Loja los delitos ambientales ocurren con frecuencia, pero lo que más hace falta son las sentencias.
La inseguridad jurídica da paso a la impunidad, los atropella venados seguirán apareciendo, la indignación que ocasiona da con la presentación de un video seguramente pronto se desvanecerá y el momento renacerá una vez más con la visualización de un nuevo evento de crueldad animal.
Lo peor de todo es que una persona que es capaz de dañar a un animal también lo hará con una persona y la tibieza legal aplaude la atrocidad.
El atropella venados ahora se acordará que también tiene derechos, se referirá al debido proceso y en cuanto tenga la oportunidad burlará la ley para emprender en un nuevo ataque donde la crueldad quizá sea más grande de la que ocasionó.
Las autoridades actúan con flexibilidad porque su interés principal es cuidar el puesto, su sueldo y la supuesta categoría que implica ostentar un cargo público.















