Ecuador enfrenta difíciles momentos. La inseguridad, el desempleo, la carencia de servicios públicos, la desigualdad en el reparto de recursos, crisis en salud, falta de obra pública, abandono en educación, entre otros.
La improvisación de quienes llegan a gobernar y el ansia de mantenerse en al mando los hace perder el norte del ejercicio de la gestión colectiva.
La toma de decisiones se fundamenta bajo el calculo electoral y moviendo las fichas para derrotar al posible contendor.
El silencio de quienes ostentan los cargos públicos al momento de rendir cuentas es un acontecimiento que se ve reflejado de manera constante.
Algunos disponen mantenerse callados y otros acatan las órdenes vulnerando los intereses colectivos. La prevalencia de cuidar el cargo y quedar bien con las altoa dignatarios es quizá el único objetivo que tiene valor.
En las pocas declaraciones ofrecidas a través de las redes sociales solo se limitan a prometer cambios que hasta la actualidad no se sienten en el escenario popular.
Los boletines nacidos desde la la presidencia de la república aseguran que hay un crecimiento sobre las ventas del 12.7% en abril, el informe se desprende desde el Sericio de Rentas Internas, SRI.
El supuesto triunfo es atribuido al mandatario Daniel Noboa debido a las políticas económicas impulsadas.
En realidad las cifras están cobijadas por la sombra de la duda porque las fronteras Ecuador – Perú y Ecuador – Colombia están sumergidas entre las sombras del abandono, el cobijo de la desesperanza y la incertidumbre del contante conflicto entre Noboa y Petro.
Ahora esperan que con el paso de los meses transcurra el movimiento de las fichas electorales en Colombia para reducir el grado de tensión.
Más la compra y venta en Ecuador podría ser una transacción casi obligada por el incremento de los productos de primera necesidad, por la imposición del IVA y la alta carestía generada por las pérdidas de los cultivos.
Podría ser que las ventas crecen para unos y la falta de poder adquisitivo se desparrama entre la mayoría que siente sin anestesia el impacto del costo de la gasolina.
Porque los señores transportistas tendrán que buscar sostenibilidad a su trabajo y el costo tendrán que asumir los consumidores del último eslabón de la cadena.
Ecuador es un país inestable en todas las esferas por ejemplo hay cortes de energía que apagan la producción, pozos petroleros que producen menos cada año, refinerías que funcionan a medias y una demanda eléctrica que va en crecimiento.
De esta forma Ecuador es un país esclavo porque carece de oportunidades, en definitiva, le llueven las limitaciones.
Otro de las muestras que impiden el crecimiento económico del país es que más de dos millones de estudiantes del régimen costa y Galápagos regresan a las aulas con un complejo esquema curricular y el reto de enfrentar el invierno con la débil infraestructura de los establecimientos educativos.
Así inicia el año lectivo 2026-2027.
A pesar de los problemas es preciso trabajar por la libertad, aquella que representa el respeto a los derechos humanos, a la apertura del desarrollo económico y el mejoramiento de la calidad de vida de la mayoría.
Suprimir la libertad de pensar es limitar el progreso humano, es preciso creer en el poder fecundante de la libertad.
Este valor es irrenunciable.
La libertad se convierte en la esencia de una sociedad equitativa y próspera, en la cual los seres humanos tengan los medios materiales para que vivan con dignidad.














