Han pasado varios años que venimos discutiendo hacia dónde vamos, y nos hemos estancado. Nos han metido en una bronca sin salida, bronca de la cual, sólo ganan los que quieren el caos, practican abusos y se benefician del desorden. ¿Por qué no hemos logrado tener un plan de desarrollo efectivo? Porque a quienes han administrado el Municipio no les interesa las futuras generaciones; creen que son eternos y viven convencidos que sus supuestas verdades son absolutas, incuestionables y mesiánicas.
¿Por qué la gente les creyó? Porque para llegar se convertían en aduladores, ovejitas y abrazadores, pero cuando llegaban al poder sacaban a flote todo el dominio temerario para imponer sus ideas. Porque priorizaron lo pomposo frente a lo necesario, recuerdan el famoso: “qué quieren agua o jirafas”; porque decidieron optar por el show para evadir la responsabilidad, que tenían de mejorar y ampliar la cobertura de los servicios básicos. De esa manera se pasaron los años, crecieron las necesidades y abandonaron los sueños del desarrollo de nuestra tierra.
Por eso ahora, para que no nos vuelvan a sorprender, es hora de empezar a discutir los verdaderos problemas que aquejan a nuestra gente: los de saneamiento, los de vialidad, los de agua potable, los de la basura, los de movilidad; los que provocan: la falta de empleo, la falta de inversión, la falta de obra pública. Es hora que empecemos a construir esas grandes soluciones con seriedad, ya es hora de que encausemos desde el gobierno cantonal, el compromiso de todos quienes queremos a esta linda y prospera tierra que nos ha dado todo.
No tenemos ninguna duda, que el desarrollo de nuestra sociedad está basado en el talento de nuestra gente: somos un conglomerado por excelencia lleno de cultura, arte y música; y, tampoco dudamos que el paraíso turístico en el que habitamos, podemos potenciarlo, turismo que nos llevará a la cumbre de los sitiales que Loja merece. Si nos unimos más allá de lo ideológico, alcanzaremos el progreso social deseado, donde con orgullo podremos decir que cumplimos, dejando un mundo mejor a nuestras futuras generaciones.















