Indignación colectiva causó el acontecimiento que más de 7.000 colaciones escolares fueron arrojadas en un botadero de basura ubicado junto al río del cantón Ventanas provincia de Los Ríos, en las inmediaciones del Puente Nuevo, en el barrio 13 de Abril.
Es un caso de daño múltiple. Hay manifiesta negligencia, destrucción de recursos públicos, vulneración de derechos y desperdicio de alimentos.
Esta problemática en Ecuador es un tema que requiere atención inmediata. Se estima que se desperdician alrededor de 934.000 toneladas de alimentos al año, lo que equivale a 57 kg por persona. Esto no solo es un desperdicio de recursos, sino que también tiene un impacto negativo en la seguridad alimentaria y el medio ambiente.- Arrojar alimentos a los improvisados botaderos implica falta de planificación y gestión en la cadena de suministro
Hay deficiente infraestructura de almacenamiento y transporte- Representa falencia en el cambio de patrones de consumo- A todo esto se añade el impacto ambiental: emisión de gases de efecto invernadero, contaminación del agua y del suelo y pérdida de recursos: tierra, agua, energía y trabajo
Es necesario sancionar a los responsables de la destrucción de productos alimenticios que estaban destinados a la niñez y juventud porque los recursos para la adquisición de los productos que fueron arrojados entre el lodo y la maleza provienen de todos los ecuatorianos.
Las autoridades deberían implementar políticas públicas y normativas que promuevan la reducción del desperdicio de alimentos y sancionar la negligencia. Hay que fomentar la donación de alimentos a bancos de alimentos y organizaciones caritativa.
Es urgente promover la educación y la conciencia sobre la importancia de reducir el desperdicio de alimentos-
El Estado debería invertir en infraestructura de almacenamiento y transporte para minimizar las pérdidas
Hay que trabajar en la producción y consumo de alimentos locales para lograr la sostenibilidad.















