El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, envió a la Asamblea Nacional un proyecto de ley económico urgente que busca cambiar las reglas del presupuesto de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs). La propuesta establece que los GADs destinen obligatoriamente hasta el 70% de su presupuesto a inversión, infraestructura y servicios públicos.
La reforma busca reducir el gasto corriente y establecer metas progresivas para asegurar obras y disminuir gastos administrativos innecesarios. Las metas son:
– 60% en 2027
– 65% en 2028
– 70% en 2029
Se prevé un esquema diferenciado y con plazos más amplios para los GADs parroquiales rurales, que recibirán un tratamiento especial debido a sus limitaciones financieras.
El Ministerio de Economía y Finanzas se encargará del seguimiento y el cumplimiento de la norma, y los GADs deberán presentar informes trimestrales sobre su ejecución presupuestaria.
El Ejecutivo argumenta que, entre 2021 y 2024, los GADs destinaron en promedio menos del 39% de sus recursos a obras, con un alto gasto corriente. Esta iniciativa busca mejorar la eficiencia del gasto y la rendición de cuentas de los gobiernos locales.
La propuesta del presidente Daniel Noboa de destinar el 70% del presupuesto de los GADs a inversión pública es un paso en la dirección que hace temblar a los gobiernos locales. Es preciso que los gobiernos locales empiecen a trabajar más por la población y menos por intereses políticos.
La burocracia y el clientelismo han sido un problema para el desarrollo de nuestro país. Es urgente que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente para beneficiar a la población. La reforma busca reducir el gasto corriente y aumentar la inversión en obras y servicios públicos, lo que se traducirá en mejores condiciones de vida para los ecuatorianos.
Es importante destacar que la propuesta compromete a los GADs para hacerlos más eficientes. La implementación de metas progresivas y el monitoreo del Ministerio de Economía y Finanzas garantizarán que los recursos se utilicen de manera adecuada.
La población ecuatoriana merece gobiernos locales que trabajen para ellos, jamás para intereses políticos. La reforma presupuestaria podría ser un paso hacia la transparencia y la eficiencia en la gestión pública para obtener como resultado:
– Mayor inversión en obras y servicios públicos
– Reducción del gasto corriente y la burocracia
– Mayor transparencia y rendición de cuentas
– Mejores condiciones de vida para la población
La reforma presupuestaria es un desafío, pero también una oportunidad para que los gobiernos locales se pongan a trabajar por la población.














