La Torre de San Sebastian se encuentra en la capital lojana rodeada por las calles Bolívar entre Mercadillo y Lourdes, se conecta con la calle Bernardo Valdivieso.
Este espacio es un ícono cultural y símbolo de la independencia de Loja, es un punto de encuentro para los habitantes de Loja y turistas.
Según reporte histórico la torre fue construida en 1957 para conmemorar la independencia.
Mencionar a esta torre es sumergirse en el conjunto de eventos que simbolizan el ayer y desafían al presente.
En Loja se presentó la segunda edición del periódico “Anfibio”, se trata de una publicación mensual que expone la investigación de acontecimientos históricos de esta sureña provincia. El evento se cumplió la mañana de este jueves 26 de marzo en las instalaciones del Hotel Carrion, empresa auspiciante de esta producción que se publica en versión impresa.
En la contraportada, Sócrates Carrión expone la historia que gira en torno a la torre de San Sebastian, resalta especialmente su estructura dividida en tres cuerpos, el inferior refleja un relieve que narra la historia lojana, el artículo muestra la interpretación iconográfica, es decir el análisis y comprensión del significado de imágenes que se hace en un contexto cultural o artístico.
El cuerpo intermedio poligonal de esta atractiva torre con una celosia intermedia, que representa un elemento decorativo colocado entre espacios que permite el paso de la luz y del aire, corona con un reloj de cuatro esferas y el superior con un entablamento que resalta cinco corrisas decorativas y funcionales en la parte superior.
Es obra del ingeniero Gustavo Trueba Barahona, ciudadano quiteño casado con la señora lojana Fanny Valdivieso Eguiguren.
El profesional, fue profesor y rector de la Universidad Técnica Particular de Loja, UTPL en 1977 de una asignatura “Resistencia de Materiales”.
En su tiempo los 33 metros de altura de la torre de San Sebastian se transformaron en el “faro” en el despertar más alto de una ciudad que se acercaba a la modernidad.
A partir de esta estructura majestuosa le hacían la broma al alcalde del cantón Loja de ese entonces, Alfredo Mora Reyes sobre “si veía desde lo alto a Sozoranga” de donde era oriundo.
En la base de la torre se hallan cuatro relieves, no son altorelieves porque las figuras no sobresalen más de la mitad de su volumen.
En esta publicación “Anfibio” da cuenta de la narrativa del primer cuerpo que incluye cuatro episodios claves de la historia lojana resaltado por el artista Estuardo Figueroa, es una interpretación cronológica desde la parte sur a la occidental, el detalle es el siguiente:
1. Al sur, la presencia de los pueblos indígenas: Paltas y Bracamoros.
2. Al oriente, la época de la Gobernación de Maynas y Yaguarzongo, bajo dominio español.
3. Al Norte, la independencia de Loja en 1.820.
4. Al occidente la instauración del Gobierno Federal de Loja en 1959-1861, liderado por Manuel Carrión Pinzano.
Así es San Sebastian, un privilegiado sitio cargado de historia, belleza arquitectónica y turismo.
La Torre de San Sebastian es un monumento emblemático en Loja. Es el punto de atracción para quienes viven y sienten el ayer y hoy de esta ciudad.















