Esa mujer por la que lucho
tiene cinco hijos tan bien hechos
como los cinco dedos de la mano.
Ha viajado mucho y en cada lugar
Ha hecho un nido
No recuerdo nada de lo que antes
era indispensable en su camino
porque se ha vuelto ella.
Dicen que es posible salir ilesa
De cualquier demolición
porque los derrumbes del corazón
son como la piel que se va mudando
y los horizontes no admiten lágrimas.
Como una jirafa
puede mirar más alto
que cualquier corazón
sobre la tierra.
No sabe su destino
ni a quién le importa
porque en su peculiar espera
siguen creciendo alas
hacia otro vuelo













