Con el firme compromiso de fortalecer la identidad nacional desde las aulas, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) – Zonal 7 celebró la formación de los primeros 25 Guardianes de los Andes Bajos. En un acto cargado de simbolismo, los estudiantes de la Unidad Educativa «Ciudad de Loja» asumieron formalmente el rol de custodios del legado ancestral del sur del Ecuador.
La jornada fue inaugurada por Diana Veintimilla, directora de la Zonal 7, quien, en sus palabras de bienvenida, enfatizó la urgencia de que las nuevas generaciones conecten con su historia para garantizar su preservación. «Estos niños no solo reciben una certificación; hoy se llevan consigo el conocimiento y el alma de nuestro vasto patrimonio», señaló. Asimismo, acompañaron esta jornada, integrante del Ministerio de Educación, Cooperativa de Educadores de Loja, representantes empresariales y colectivos culturales
Ciencia y territorio. Un viaje a las raíces
Durante la capacitación, los alumnos accedieron a información técnica sobre las investigaciones arqueológicas supervisadas por el INPC en las provincias de El Oro, Loja y Zamora Chinchipe. El programa permitió a los estudiantes comprender la dimensión del espacio geográfico de los Andes Bajos y profundizar en hitos arqueológicos como: Qhapaq Ñan (Sistema Vial Andino). Santa Ana-La Florida. El Valle del Quimi. Machinaza. Linderos. Trapichillo y Yacuviña.
Experiencia en la Reserva Arqueológica
Los nuevos guardianes vivieron una experiencia de inmersión en la Reserva Arqueológica de la Zonal 7, espacio técnico que custodia las evidencias de las sociedades prehispánicas. La metodología, diseñada para estudiantes de 5to a 10mo año, se desarrolló en cuatro estaciones estratégicas:
Estación Geográfica: Exploración territorial mediante mapas interactivos.
Estación de los Quimi: Observación directa de cerámica corrugada y urnas funerarias.
Estación de Laboratorio: Práctica de protocolos científicos de limpieza y catalogación.
Estación de Transferencia: Espacio creativo donde los jóvenes plasman su propia visión del patrimonio.
Cecilia Quevedo, directora encargada de la Unidad Educativa «Ciudad de Loja», expresó su gratitud hacia el equipo técnico del INPC por los resultados obtenidos: «Nuestros estudiantes se retiran entusiasmados y conscientes de su papel como custodios de nuestra historia».
Esta iniciativa se extenderá durante cinco meses (febrero a junio), involucrando a cinco instituciones educativas. Al finalizar esta primera etapa, 150 jóvenes lojanos habrán sido capacitados bajo estándares científicos para valorar y proteger las huellas de nuestros pueblos ancestrales















